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La industria química y el tratamiento de sus residuos

Publicado por Ángeles Méndez

Una parte importante del deterioro que presenta el medio ambiente hoy en día, se encuentra estrechamente relacionado con la industria química. Esto se debe a numerosas causas, donde podemos destacar uso desmesurado de fuentes de energía, los procesos químicos propiamente dichos, así como el gran riesgo de manejo que tienen algunos productos químicos, entre otras cosas.

reciclaje

Uso de fuentes de energía:

En la industria química se necesitan grandes cantidades de energía para realizar sus procesos industriales. Esta energía viene en gran parte de la combustión del carbón, o el gas natural, así como del uso de las sustancias derivadas del petróleo. Los productos que resultan de las combustiones, junto con los que proceden de otras industrias, los gases que desprenden los automóviles así como, en menos medida, el uso doméstico, inducen la aparición de diferentes y dañinas sustancias en la atmósfera, lo que lleva a la existencia de indeseados efectos como son la lluvia ácida, o el efecto invernadero.

Procesos químicos:

El uso de diferentes procesos químicos hace que aparezcan sustancias contaminantes que, de manera directa o indirecta, van a parar al medio ambiente, con aspecto de gases o a través de los residuos y desperdicios. Por ejemplo, tratar con sulfuros metálicos a través del proceso conocido como tostación provoca la descomposición del sulfuro debido al aire caliente, desprendiéndose cantidades de SO2. Gran parte de este gas pasa a la atmósfera, siendo uno de los principales componentes de la lluvia ácida.

Por otro lado, bastantes de los desechos sólidos procedentes de las fábricas de productos químicos, no pueden ser reciclados por la misma planta industrial que los crea, por lo que deben pasar a ser almacenados. Entre ellos se hace frecuente la presencia de sustancias dañinas para la salud, ya sea de los seres humanos como del medio ambiente. Es por ellos, que estas sustancias deben ser almacenadas con estrictas medidas de seguridad.

Productos químicos:

Muchos productos químicos que en un momento dado se introdujeron en el mercado con un supuesto éxito, con el tiempo han tenido que ser retirados y prohibidos por descubrir los riesgos que comporta su utilización, por ejemplo, el asbesto, usado durante mucho tiempo a modo de aislante en la construcción, se ha corroborado con el tiempo que su inhalación provoca cáncer de pulmón.
Otro claro ejemplo son los CFCs, o clorofluorocarbonados, que entraron en el mercado en los años 30, vendiéndose como la sustancia idónea para la refrigeración, para los aerosoles, etc., posteriormente fueron retirados por su gran influencia en el daño a la capa de ozono.

Hoy en día, gracias a que la sociedad poco a poco se ha ido sensibilizando en cuanto al deterioro que se lleva a cabo progresivamente del medio ambiente, se ha ido tomando medidas más o menos efectivas para intentar mantener lo más limpio posible el aire, la tierra y el mar.
La mayoría de las medidas que se han tomado van encaminadas a intentar evitar la contaminación provocada por los residuos industriales, así como de los desperdicios que provoca la actividad del ser humano. Algunas de las medidas más famosas es el aprovechamiento de las emisiones de gases, la purificación de las aguas de residuos, degradar productos, así como el reciclaje de diferentes productos y sustancias.

Aprovechamiento de las emisiones gaseosas: En este apartado se puede destacar el papel del SO2, que es provocado por las industrias de la metalurgia, el cual puede ser utilizado para fabricar posteriormente, ácido sulfúrico.

Purificación de las aguas residuales: Gracias a la combinación de diferentes técnicas, como pueden ser la decantación, la coagulación, la filtración, el uso de microorganismos, etc., se hace posible la purificación de aguas residuales, procedentes de las fábricas y de los núcleos de población.

Degradación de productos: Se han realizado algunos procedimientos para degradar residuos de tipo tóxico, o biodegradable, usando bacterias. También existen plásticos que son difíciles de destruir, los cuales son eliminados a través de la adición de compuestos que permiten la degradación gracias al efecto de la luz.

Reciclaje de residuos sólidos: El aluminio, un metal que se encuentra en la composición de numerosos productos y utensilios, se suele reciclar de una manera bastante provechosa, pues no sólo es un procedimiento económico, sino también ecológico. La energía que se necesita para realizar la fusión del material es un 10% de la que se necesita para producirlo a través de electrólisis. Este mismo hecho sucede con el papel, el vidrio, o la ropa.

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