Química

Gas natural

Publicado por Ángeles Méndez

El gas natural es una importantísima fuente de energía de tipo no renovable, que se encuentra constituido por una mezcla de gases que se suelen encontrar en yacimiento petrolífero, frecuentemente asociado o incluso disuelto en el petróleo o también en los yacimientos de carbón. La constitución del gas natural depende del yacimiento del cual procede, variando así su composición, pero por lo general se forma mayoritariamente por metano, siendo éste gas un 95% aproximadamente, del total de la mezcla.

Utilización de los combustibles fósiles

El metano es el hidrocarburo más sencillo, con una fórmula química de CH4. Los átomos de carbono e hidrógeno se unen entre sí a través de enlaces de tipo covalentes. En la naturaleza se encuentra como producto final de la putrefacción de la materia orgánica y plantas, siendo dicho proceso de tipo anaeróbico.

El gas natural, además de metano, también se encuentra formado, aunque en menor proporción, por otros gases como el nitrógeno, el dióxido de carbono, helio, mercaptanos, y ácido sulfhídrico.

El gas natural puede obtenerse partiendo de la descomposición de diversos restos de tipo orgánico, como por ejemplo, basuras y desechos vegetales. Este tipo de obtención se realiza a través de procesos en plantas de tratamiento de desechos, como pueden ser las depuradoras, en el caso de las aguas residuales, etc. El gas natural que se obtiene a través de estos procesos se conoce con el nombre de biogás.

Cuando obtenemos el gas natural, algunos de los gases que forman parte de la mezcla son extraídos de ésta, debido a que no poseen ninguna capacidad energética, es el caso por ejemplo, del CO2. También se extraen ciertos gases porque pueden acabar depositándose en los tubos que distribuyen el gas, debido a alto punto de ebullición que tienen.

Cuando el gas natural es de uso domestico, se suele añadir a éste trazas de otros compuestos, sobretodo compuestos de la familia de los mercaptanos, con la finalidad de poder detectar un posible escape del gas.

En cuanto a la generación de CO2, este tipo de gas produce una cantidad de CO2 mucho menor que en el caso de otros tipos de combustibles, como por ejemplo el carbón. Produce menor cantidad de CO2, debido a que el componente mayoritario, el metano, posee cuatro átomos de hidrógeno, y solamente uno de carbono, dando como producto, por cada molécula de CO2, dos de agua, en cambio, los hidrocarburos que tienen una cadena larga en su constitución, dan como producto solamente una molécula de agua por cada molécula de CO2.

Además, el gas natural es bastante versátil como combustible, pues puede tener diversidad de utilizaciones, pero sin embargo, su contenido energético es más bien bajo si lo comparamos con otros combustibles de diferente origen. La mayoría de la energía que utilizamos, procede de hidrocarburos, el resto procede de la energía solar, eólica, etc., aunque éste tipo de energías solamente representan un total de un 1%.

El gas natural, también es un hidrocarburo, pero un hidrocarburo de tipo fósil que se encuentra acumulado bajo tierra ocupando en ocasiones, grandes extensiones de espacio.

El gas natural, es un combustible de gran contenido en energía, por lo que es utilizado para producir hidrógeno, con la finalidad de emplear éste también como combustible. Sin embargo, los gases expulsados a la atmósfera contribuyen a un gran impacto ambiental, provocando el calentamiento global, debido a las emisiones de CO2, y otros tipos de hidrocarburos.

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